
¿Por qué el “pico” de emisión no lo es todo en las lámparas UV-C?
Verá muchas lámparas que afirman tener un pico de emisión a 254 nm. Ese es el estándar de la industria. Pero aquí está el problema: ese pico es solo un punto en el espectro. Lo que realmente importa para eliminar los gérmenes es cómo se distribuye la energía a lo largo del espectro. Dedicamos mucho tiempo en nuestra fase de investigación y desarrollo para lograr una variación de solo el 0,5%. ¿Por qué? Porque queríamos asegurarnos de que los fotones llegaran al ADN de los microorganismos justo donde causan daño, en lugar de desperdiciar energía en longitudes de onda que no sirven para nada.
La dificultad de alcanzar ese nivel de precisión
Lograr tal precisión es un verdadero desafío. Tuvimos que reconsiderar todo, desde la presión del gas hasta la pureza del cuarzo utilizado. Si la presión varía aunque sea un poco, la línea espectral se desplaza o se vuelve demasiado ancha. Para solucionarlo, pasamos a utilizar cuarzo sintético de alta pureza. El vidrio ordinario puede absorber parte de la luz UV antes incluso de que salga de la lámpara. Al usar material de calidad, la energía se mantiene concentrada donde realmente hace falta. El resultado es una emisión uniforme y fiable en toda la lámpara. Ya no hay “zonas frías” en la cámara de esterilización donde las bacterias puedan sobrevivir.
No es fácil de fabricar
Soy honesto: este nivel de precisión hace que su fabricación sea muy complicada. Cualquier pequeño defecto en el recubrimiento del electrodo o una pequeña fuga en el sello de vacío pueden arruinar todo el lote. Nuestra tasa de desperdicio aumentó, pero ese es el precio de la calidad. Y un consejo importante: el balastro debe estar perfectamente ajustado. Si la fuente de alimentación varía, la salida espectral también varía. Perdemos esa precisión del 0,5% en cuanto la corriente fluctúa.
Qué significa esto para usted
Si está fabricando equipos médicos, aquí es donde las cosas se vuelven interesantes. Debido a que la energía está muy concentrada, puede reducir los tiempos de exposición sin preocuparse por la contaminación. Es un alivio. Además, puede reducir el tamaño de sus equipos. Ya no necesita tantas lámparas para alcanzar la dosis necesaria. Solo necesita combinarlo con una fuente de alimentación estable, y así tendrá un ciclo de desinfección predecible y reproducible, cada vez.