
Obtener más beneficios con las lámparas UVC
La mayoría de las lámparas UV son algo problemáticas. Emiten su energía en una amplia gama de longitudes de onda, lo que significa que mucha de esa energía se desperdicia. Pasamos mucho tiempo en el laboratorio tratando de solucionar este problema.
Nuestro objetivo era lograr una concentración de energía espectral del 0,5%. En términos sencillos, queríamos concentrar tantos fotones como fuera posible en la longitud de onda de 253,7 nm. Ese es el lugar donde el ADN y el ARN realmente se descomponen. Todo lo demás es simplemente ruido.
Cómo lo logramos
No fue fácil llegar al 0,5% de concentración de energía. Tuvimos que ser muy precisos con la mezcla de gases y con la forma de los electrodos. Pasamos semanas ajustando la presión del vapor de mercurio y la proporción de gas de arranque de argón. Si la presión varía aunque sea un poco, el pico de energía se desplaza o se vuelve borroso. También pasamos a utilizar cuarzo sintético de alta pureza. ¿Por qué? Porque el vidrio estándar tiende a absorber la luz UVC. Queríamos que toda esa energía llegara al objetivo, en lugar de calentar la propia lámpara.
El sacrificio que hay que hacer
Claro, esta precisión no se obtiene gratis. Para lograrla, debemos ser extremadamente precisos con el enrollado del filamento y con el sello hermético. Esto hace que las lámparas sean mucho más eficaces por vatio, pero también las hace algo “exigentes”. No soportan bien los picos o caídas de voltaje. Necesitará un balastro estabilizado. Si su fuente de alimentación tiene fluctuaciones, perderá esa ventaja que hace que estas lámparas sean especiales.
Qué significa esto para su proceso de esterilización
Lo diseñamos específicamente para aplicaciones de esterilización a gran escala. Dado que la energía está tan concentrada, tiene dos opciones: puede reducir el tiempo de exposición o aumentar la velocidad del transportador. De cualquier manera, la tasa de eliminación de microorganismos se mantiene igual. Además, todo el sistema consume menos energía. El transportador permanece más frío, lo que evita que los materiales se calienten innecesariamente.
Un último consejo: utilice reflectores de aluminio pulido. De lo contrario, estaría desperdiciando toda la precisión que hemos logrado conseguir en el vidrio.